Cuando voy a algún lugar me gusta escuchar esas historias míticas que son contadas por los lugareños y que siempre me dejan con ganas de más. Muchas veces me pongo a investigar de dónde salieron esas leyendas y descubro que hay más de una versión.

Hoy el post va dedicado a esas leyendas que más me han gustado y como no quiero repetirlas, entonces te invito a que le des un vistazo a las que ya escribí. Una de ellas es sobre la Sirena de Huacachina y la otra es sobre las lágrimas de Ayar Kachi en las Salineras de Maras.

Guayas y Quil: Los Guerreros

Hace poquito volví de Guayaquil (también por eso estuve algo desaparecida) y ahí descubrí la leyenda de Guayas y Quil, una pareja de guerreros huancavilcas que le ha dado el nombre a la ciudad ecuatoriana.

Después de fundar la ciudad de Quito, las tropas españolas se dirigieron a los territorios de la costa pero esta estaba dominada por los Huacavilcas, quienes se negaron a rendirse. Dos de ellos se convirtieron en la amenaza más grande para la fundación de Santiago de la Costa.

A pesar de su constante lucha, Guayas y Quil fueron tomados prisioneros. Pero el guerrero al ver la ambición de los españoles les ofreció tesoros inimaginables si los liberaban.

Se dirigieron a la cima del cerro Santa Ana y allí Guayas pidió una lanza para levantar una piedra pero cuando la tuvo en sus manos, atravesó el corazón de Quil y antes de quitarse la vida les dijo: “Al río lo mancharon con la sangre de mis hermanos, me llevo a Quil para que me acompañe a la tierra del Sol”.

El Lago Titicaca: Pumas de Piedra

Antes de ser un lago, el Titicaca era un Valle fértil donde los pobladores no conocían la muerte ni el odio ni el dolor, no les faltaba nada porque los Apus (Dioses de las Montañas) los protegían pero a cambio no podían subir a la cima de las montañas donde ardía el Fuego Sagrado.

El diablo no aguantaba tanta dicha y tentó a los hombres a subir al lugar prohibido para demostrar su valentía. Los Apus los encontraron y soltaron miles de pumas que devoraban a los hombres del pueblo. El Inti al descubrir la tragedia empezó a llorar y cuarenta días después cubrieron el valle.

Así se formó el Lago Titicaca y solo una pareja sobre una balsa de junco pudo sobrevivir. Cuando todo terminó, estaban en medio del inmenso lago y alrededor de ellos flotaban los pumas que se fueron convirtiendo en piedra.

Salar de Uyuni: El llanto de Tunupa

Esta leyenda aimara cuenta la historia de Tunupa, Kusku y Kusina. Tunupa era una bella mujer indígena que estaba destinada a ser la heredera de todos los beneficios, a causa de ello se iniciaron grandes peleas por celos y envidia.

Tunupa y Kusku tuvieron una hija pero poco después él la abandonó para irse con Kusina. Al verla sola, sus enemigos le arrebataron a su hija. El salar es el resultado del llanto y de la leche de derramada de Tunupa.

Al ver su sufrimiento, los dioses como castigo convirtieron las fértiles tierras en un enorme desierto de sal y a la hermosa indígena en un volcán que vigila el lugar con una altura de más de 5 mil metros.

¿Cuál de estas leyendas te gustó más? Porfa, si en el lugar dónde vives hay una historia mítica, escríbela en los comentarios. ¡QUIERO LEERLA YA! <3